martes, 3 de julio de 2018

ALTUEQUI REVISTA DIGITAL

DESCARGALA AQUIYa está disponible el primer número de Altuequi Revista Digital. En ella encontrarás artículos, textos dramáticos, poesía y cuento de diferentes autores locales, regionales y nacionales.

jueves, 3 de mayo de 2018

I CONCURSO LITERARIO U. E. MEDARDO BACALAO

I CONCURSO LITERARIO INSTITUCIONAL 2018
Historia de Espantos y Aparecidos.

BASES DEL CONCURSO
EN EL RENGLÓN DE RELATO BREVE

1.- Podrán participar los estudiantes de la U. E. Medardo Bacalao cursantes del primero al quinto año a través de la inscripción de un texto narrativo.
2.- La temática debe girar en torno a las historias de espantos y aparecidos, con especial énfasis en las relacionadas a nuestra localidad.
3.- La extensión del texto será de un mínimo de dos (02) cuartillas y un máximo de cinco (05)
4.- La recepción de los textos se realizará en la Biblioteca de la institución en el lapso comprendido entre el 10/05 hasta el 31/05.
5.- La premiación consiste en reconocimiento y la promoción y difusión del texto a través de las redes sociales, además de la atribución de meritos estudiantiles adicionales.
6.- El jurado estará compuesto por especialistas en el área, pertenecientes al personal de la institución, además de especialistas invitados.
7.- Los textos pueden ser escritos a mano con letra legible o enviados al correo laletramuerta@gmail.com. Los textos digitales deberán estar escritos en formato Word, letra yimes New Roman, N° 12, espacio 1.5, márgenes 4,4,3,3.
8.- Se valoraran los elementos de la redacción y composición, originalidad, creatividad y los aspectos formales de la lengua escrita.
9.- El veredicto será anunciado en la segunda semana del mes de junio.




martes, 27 de marzo de 2018

EN EL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO


TEATRO DE CALLE


            Una de las manifestaciones artísticas más antiguas es precisamente el teatro, ya que tiene su origen en los rituales religiosos primitivos con los que el ser humano comunica a sus congéneres ciertos valores relacionados con la convivencia. Por su puesto no existían en ese momento las grandes estructuras dispuestas para la realización de esas actividades, sino que se realizaban a cielo abierto. Mucho tiempo después se comenzaron a construir los edificios destinados a albergar este tipo de espectáculo para la apreciación de gente privilegiada.
            En Europa occidental las manifestaciones teatrales crecen bajo el manto de la iglesia católica tal vez tratando de hacer participes a los fieles de la historia sagrada con estrategias más dinámicas que la lectura. Fueron los templos, espacios propicios en los que se celebraban estas actividades. Sin embargo, un teatro profano comienza a crecer en las calles de los pueblos y ciudades, en las plazas e inclusive en los mismos pórticos de las iglesias. Una de las primeras fiestas en las que el teatro salió a la calle fue el carnaval, así mismo las representaciones de la pasión de Cristo: el viacrucis.
            En Venezuela existe un movimiento de teatro de calle que tuvo gran auge en los años 70 y sin embargo, teatreros de diferentes estados, entre ellos Pedro Maldonado, del conocido grupo Comediantes de Mérida, aseguran que en la actualidad, el  teatro callejero en Venezuela está en crisis.
            Pocas son las agrupaciones que se dedican a este tipo de teatro. Hay que resaltar que por la deficiencia de salas existentes en nuestro país se han abordado los espacios no convencionales, pero lo que se ha hecho es llevar el teatro de sala a la calle.
            El teatro de calle amerita una dramaturgia específica, es decir la obra debe ser concebida desde el principio para la calle. Así mismo, existen elementos que son característicos del teatro callejero: los zancos, las máscaras, el fuego, la acrobacia, los malabares, la improvisación.
            Esta disciplina te permite el contacto directo con el público, que en el acto se encuentra física, social y espiritualmente más cercano a los actores. Esto exige gran preparación para el abordaje de situaciones que surgirán de los espectadores y se incorporarán en la obra.
            Indudablemente  este tipo de teatro tiene mayor impacto social y logra apropiarse con facilidad del imaginario colectivo. Los personajes populares, las historias y anécdotas de la comunidad, las quejas sociales son recogidas y reflejadas a través de la puesta en escena como lo hacían los Juglares de la Edad media.
            En Carabobo se cuentan con los dedos de las manos (y sobran dedos) las agrupaciones que han logrado mantenerse en esta disciplina. Una de éstas es la agrupación Altuequi con veintidós años cumplidos experimentando con diferentes elementos que se incorporan al teatro en los espacios abiertos: la narración oral, las pantomimas, el títere y las artes circenses.

           

           
           



sábado, 17 de marzo de 2018

EL PAPAGAYO QUE NO TENÍA COLA


Hace mucho tiempo por las calles de Bejuma, en uno de esos días cuando la brisa sopla intensamente, de pronto me encontré con un papagayo que cabeceaba de lado a lado pues le faltaba algo de cola.
         Ese papagayo se llamaba José Luis y tenía unas ganas enormes de querer volar hasta lo más alto del mundo. –Cálmate muchacho!!!, mira que para poder volar alto, lo primero que tienes que hacer es alargar tu cola y listo- le dije yo con la certeza que tiene alguien que ha hecho muchos papagayos en su vida.
         El papagayo entonces me miró y me dijo- Tranquilo, ya entendí- y sin más se alejó y comenzó a buscar como alargar su cola para volar alto y sereno por los aires vallealtínos.
         Al poco tiempo lo volví a ver allá en Montalbán, y me contó que estaba siguiendo mis consejos y que ya tenía guardado, algunos recortes de cuentos, teatro, mimos, títeres, música, danzas, monólogos y performance. Y que solo faltaba ordenarlos para poder alargar su cola de una vez por todas,
         Así que un día entre muchos hacedores de papagayos comenzamos a ordenar aquella cola y cuando estuvo lista, nuestro amigo papagayo comenzó a elevarse alto y sereno, no solo por los valles altos sino por muchos rincones de nuestra tierra Venezuela
         Otro día y por pura casualidad me lo encontré en Valencia, estaba muy mugroso pero también muy contento y entonces me aclaró –Tranquilo Pío, esto es solo arte, cuando termine, volveré a lucir mis colores radiantes de siempre- y así fue, gracias a dios.
         En otra oportunidad me lo encontré en Miranda, y por fin estaba volando alto, así como él quería y al verme me dio un abrazo y me dijo- Gracias amigo, por tus consejos y los consejos de otros hacedores de papagayos hoy estoy volando alto, sereno y radiante- y yo solo le dije -tranquilo para eso estamos, eso sí, ten cuidado que a veces la brisa sopla más fuerte de lo debido y eso es peligroso.
         Ha pasado un tiempo pero ayer volví a Miranda y mientras caminaba por sus calles de pronto me encontré con Juan Carlos Pinto, Juan Carlos López, José Gregorio Rodríguez, Chiche, Ángel Román y otros amigos papagayeros que con pedazos de cordel, veradas rotas y trozos de papel en la mano, me dieron la terrible noticia- Pío. A José Luis, el papagayo que le faltaba cola, hace poco, se le reventó el cordel y sin más se ha ido para siempre- Entonces las lagrimas llenaron de silencio aquel momento,
         Lo curioso es que esta mañana, el Peñuzco amaneció repleto de papagayos y todos pero todos volaban en recuerdo de José Luis, el papagayo que le faltaba cola, pero que después con empeño y dedicación voló alto, muy alto. Y hoy es una estrella que alumbra el camino de todo los soñadores de sueños del mundo.

Cuento escrito por mi amigo Robinson Dávila "Pio Lara", en diciembre de 2010. En memoria de José Luis Rodríguez Ochoa (+10/12/2010), teatrero, payaso, cuenta cuentos, poeta, músico que anduvo por estos Valles Altos de Carabobo


miércoles, 21 de febrero de 2018

BIOGRAFÍAS DE LOS VALLES ALTOS DE CARABOBO


BIOGRAFIA DE JULIO CESAR UZCÁTEGUI PINTO

                 Es un actor, director, productor, payaso, titiritero y maestro zanquero del estado Carabobo. Participó en las agrupaciones de teatro Reflejos y Miguelacho; así como en la agrupación de títeres Polichinella de Bejuma y Ticolito del estado Aragua. Participó como mimo en agrupación “La Silueta” en el año 1994. En el año 1996 funda la Agrupación Cultural Altuequi . Actualmente reside en Valencia estado Carabobo y encabeza una agrupación llamada Teatro y Títeres La Silueta.
Su Origen
                 Julio Cesar Uzcátegui Pinto, nació el 11 de Enero de 1974 en Maracay Estado Aragua. Como él mismo lo ha manifestado ha sido una persona que a temprana edad  ha pasado por pruebas muy importantes en su vida.
                 Hijo único de Julio Cesar Uzcátegui Monsalve, natural de Maracay,  e  Irmina Pinto Jiménez, nacida en Hato Viejo, estado Yaracuy. Del matrimonio resultaron tres hijos (dos hembras y un varón) siendo Julio el segundo. Desde muy temprana edad disfrutaban de paseos, costosos juguetes y unos padres amorosos, respetuosos, unidos, y con un amor muy grande por sus hijos. Tuvo, según expresa, una educación y formación  acorde con las costumbres y valores de una familia unida, sin embargo, a los 8 años ve bruscamente interrumpidos sus estudios y los de sus hermanas. Por causa de la inestabilidad de la relación de pareja de los padres, tuvieron la necesidad de vivir un año con sus abuelos maternos. Así que debieron continuar sus estudios en la Unidad Educativa Miguel Marín de Bejuma. Sus padres se reconcilian y lograron darle estabilidad a la familia, pero no pasaron más de tres años para que comenzara de nuevo la inestabilidad de la relación de pareja agravada por problemas económicos. Se incrementan los contratiempos que esto genera con el hecho de no tener una casa propia y la necesidad de trasladarse den un lugar a otro. Su madre con sacrificios lograba alimentarlos y eso le mostró la otra realidad de la vida: la necesidad, el hambre, después de estudiar en un colegio privado, viajar a distintas ciudades con lujos y comodidades, además de los costosos juguetes de margarita, curazao y aruba, con chóferes carros y cuentas bancarias.
                 A los doce años, en vista de la problemática que vivían en ese momento con la separación definitiva de sus padres los llevaron a vivir con los abuelos maternos. Su madre se quedó en la ciudad de Maracay realizando su trabajo como enfermera en el Hospital Central. Su padre después de ser dueño de una de las más prestigiosas funerarias de Maracay, por deudas de vicios y mala administración es embargado, además de perder los otros negocios como tiendas de ropa.
                 Al pasar a vivir con sus abuelos en un Pueblito del Occidente del Estado Carabobo llamado Bejuma su vida cambió. Se quitó “los zapatos de vestir y los pantalones de seda” y los cambió por el jean y los deportivos. Aprendió desde temprano que tenía que defenderse solo. En Maracay cursó del 1° al 5° grado  y culminó en la Unidad Educativa Miguel Marín de Bejuma. En su nuevo hogar aprendió la nueva realidad que debía afrontar. Otra forma de vida, costumbres y tradiciones, el aprender a jugar trompo, perinola, metras, pelotica de goma, el de pelear, defenderse además de  defender y cuidar a su hermana menor que estudiaba en el turno de la mañana. En las mañanas, antes de ir al colegio solía realizar trabajos de carpintería con sus tíos y en muchas oportunidades le realizaba los mandados a su tatarabuela o abuela con mucho gusto.
                 La  mayor de sus hermanas estudió en el Miguel Marín y luego después de graduarse se fue a estudiar al Liceo Arturo Michelena del Municipio Bejuma para luego irse a vivir con su  padre otra vez a Maracay. Su madre, viajaba todos los fines de semana para visitarlos y en muchas ocasiones viajaba a diario. A los doce años, su madre le da la posibilidad de volver a Maracay y estudiar allí. Julio toma la decisión irse a estudiar a la Parroquia Canoabo y permanecer en Bejuma con su abuela. Su madre lo acepta y le responde de la mejor manera que la decisión no es de ella sino de lo que él realmente quiera y decida. Esto le enseña a Julio que “nuestro destino, bueno o malo, lo determinamos nosotros, gracias a Dios”.

Bejumero
                 Desde los 12 años aprendió mucho trabajando en la finca de su abuelo. Aprendió a sembrar y a ganarse las cosas con esfuerzo. De su abuela materna Enriqueta – su segunda madre- aprendió el respeto, los valores y principios.
                 De 1987 a 1993 estudia en la Escuela Técnica Agropecuaria “Carlos Sanda” en donde conoció  a la Parroquia   Canoabo y a mucha de su gente.
                 A los 15 años conoce a un nuevo grupo de amigos integrándose a la agrupación religiosa “Rema”. Era un grupo muy ameno, allí conoció a personas que en Bejuma han hecho un trabajo importante o están ligados a él.  Entre ellos a Igsy Guillen, Ramón Bacalao, Noriz Guillen, Nabil Alvarado, Tobías Tortolero, Hernán Paredes (Buggy), Eva Moreno, Cesar Martínez, José G Rodríguez, Raúl Mendoza, Graciela, Luz, Angélica, entre otros. Gracias al grupo empezó a conocer al Municipio Bejuma ya que realizaban muchas charlas, excursiones, rezos, convivencias y retiros de una manera sana y divertida.
                 Amor por el teatro
    En el año de 1990 se interesó por el teatro ya que muchos de los integrantes de Rema se iniciaron en esta disciplina. En la Casa de la Cultura surgía la Agrupación “Miguelacho”, llamada así a raíz de un taller de iniciación al teatro dictado por la Asociación Civil Agrupación Teatral la Huella realizado en la Casa de la Cultura de Bejuma por Miguel Sánchez.
Por asuntos personales Julio no pudo hacer ese primer taller, así que en el año 1991 realiza su primer taller de teatro en el municipio Montalbán, por no haberlo podido realizar en Bejuma. A partir de esto entró en un primer contacto con los artistas de ese municipio. Además de ello, participa en la fundación del teatro estable de la Escuela Técnica Agropecuaria “Carlos Sanda”. Seguidamente, en ese mismo año, se integra en un proyecto de Títeres llamado  “Títeres en Carabobo” con el Maestro Titiritero Daniel Di Mauro del Grupo de “Títeres La Pareja”. Realiza el taller de Elaboración Manipulación y puesta en escenas y como resultado del taller fundan la agrupación de Títeres Polichinela del Ateneo de Bejuma. Los integrantes iniciales son Lexaida Yajure, Néstor Martínez, Tobías Tortolero y Julio Uzcátegui. Se organizaron 4 Festivales de Títeres en Bejuma muy conocidos y recordados como lo fue el Festival de Títeres Fantasía y Niños de los años  1993,1994, 1995, 1996. Los niños de Bejuma tenían la oportunidad de ver a los grupos locales, regionales e internacionales en los distintos sectores y comunidades.
En Enero 1992 incursionó en el Taller de Producción en el Teatro de Títeres con el maestro Héctor Di Mauro. Continuando con su formación realizó un taller de Expresión Corporal dictado por la actriz Mirla Chirinos en el municipio Miranda en 1993. En ese mismo año realizó el Taller de Narración Oral con Robinson Dávila, el conocido Cuenta Cuentos “Pió Lara”. De este último taller nacen dos agrupaciones que se pudieron consolidar en ese momento como lo fueron “Palabras de 21 Colores” integrada por Aníbal Pérez y Carlos Mujica e “Imágenes y Sueños”  integrada por José G. Rodríguez y Julio Uzcátegui. Así mismo la unión de ellas presentaban como “Bejuma Cuenta un cuento”. Se realizaban contadas en todas las comunidades y caseríos que les invitaban.
se mismo año participó en los Bulevares Culturales organizados por la Secretaría de Cultura del estado Carabobo en todos los municipios del estado. Cada fin de semana las agrupaciones eran asignadas a las plazas principales de los 14 municipios. Esto le permitió establecer contacto con artistas y promotores culturales en todo el estado.
En el año de 1994 realizó una preparación en el área de la Pantomima con el facilitador Francisco Luques. Así se funda el grupo llamado Mimos Siluetas  del Ateneo de Bejuma.
De vuelta a Maracay
A pesar de que había sido seleccionado para estudiar ingeniería e Alimentos en la Universidad Nacional Experimental Simón Rodríguez opto por volver a su estado de origen. En el año1994 ingresa a la Universidad Central Núcleo Maracay e inicia la carrera de Ingeniería Agropecuaria. Allí, además se incorpora al Club de Karate- Do donde podía darle continuidad a una actividad que desarrollo desde los  9 hasta los 12.
        En ese club con constancia, interés y perseverancia logró ingresar a la selección de Karate- Do de la U.C.V Maracay, gracias al apoyo y entrenamiento del Sensei Franklin Almaho. Obtuvo allí varios Kyu o grados hasta llegar a cinturón Azul oscuro en el estilo Shotokan. Posteriormente en Bejuma obtiene el cinturón marrón. Participó en varios eventos seminarios y competencias representando a la Universidad a nivel nacional.

En ese tiempo también  tomó como materia complementaria la asignatura Teatro I lo que después le permitió entrar al Teatro Universitario de Maracay (TUM) y es ahí gracias, a un amigo estudiante de Agronomía con el que realizó algunos trabajos de teatro del absurdo, que aprendió a andar en zancos. Según cuenta Julio le dio parte del método y la técnica que posteriormente logró pulir y mejorar con la práctica y la constancia.
Ese mismo año conoce a un actor profesional del Teatro Estable de Aragua llamado Héctor Matheus con el que decide realizar un proyecto de una Agrupación de Títeres en Maracay. Es a finales de noviembre de 1995 cuando se presenta por primera vez el proyecto de Títeres “Ticolito” de Maracay.  
A pesar de haber encontrado cierto éxito con su nueva agrupación y de haber obtenido un contrato por un año con la empresa Ron Santa Teresa para realizar actividades culturales decide regresar a Carabobo.
Un Nuevo proyecto
                 En el año 1995 regresa a Carabobo para iniciar un nuevo proyecto e inicia un Taller de Zancos en Bejuma a finales de Noviembre. Ya para el año de 1996 en el mes de Julio de ese año sale en su Primera Función la Agrupación Altuequi con un recorrido  por las principales calles de Bejuma con un total de 16 niños entre los que se encontraban David Moy, Gabriela Moy, Andrea Coronel, Maria José Coronel, Oscar Parra, Cesar , Miguel, Manuel Benítez, Omar Grimaldy, Leomar Grimaldy, Arturo Benítez, Alexander, Guander.
                 1996 es el año de la fundación de la Agrupación Altuequi y en el año 1997 se dicta el taller a la segunda generación de zanqueros en los que se forman Verónica Tortolero, Luís Gerardo Sánchez, Alejandro García, Franz Juárez, Luis Emilio Segovia Leiter. Para retomar sus estudios en la ciudad de Maracay se queda trabajando con Franz Juárez y Luís Gerardo Sánchez  en la participación en encuentros festivales y otras actividades.
                 Hasta el año 1998 la sede de la agrupación era la Casa de la Cultura de Bejuma. Por desacuerdos con la coordinadora de esa institución Julio decide sacarlo de allí y  se ubican en un espacio llamado Lugar de Creación coordinado por el Promotor del CONAC Reyes Olivares y su esposa Yesenia Centeno. Ambos tenían un trabajo en la parte socio cultural bastante significativo y que contribuyó con la formación de esta vanguardia cultural que estaba surgiendo. El alcalde de Bejuma (Oscar Nuñez) para ese momento pago una sede para el ensayo de la agrupación por un lapso de seis meses. Julio, a la cabeza de la agrupación continuó con los talleres formativos y por su experiencia y la de sus compañeros logró brindarles a los participantes una formación integral en el teatro de calle. Para ese momento habían encaminado a muchos de los jóvenes que presentaban mal comportamiento, robo,  entre otras cosas.
                 Es importante mencionar el gran apoyo que recibió de Eva Moreno y Alejandro García como fundadores de esta agrupación. No pasó más de un año cuando estos mismos jóvenes de la primera generación por motivación propia continuaron sus actividades con zancos en el municipio Bejuma. El hecho de estar en Maracay para ese momento por situaciones de estudios no le permitía a Julio saber realmente que es lo que estaban haciendo. El grupo se había venido abajo pero los zanqueros formados lo habían retomado. Después de varias solicitudes y el interés de estos jóvenes con una tercera generación en zancos formada por ellos mismos, Julio los reagrupa para darle continuidad al proyecto Altuequi.
                 En el año 1998 la agrupación se registra como una firma personal con el nombre de  Altuequi Espectáculos y Eventos por el Registro Mercantil. En el año 2001 tratan de introducir su primer proyecto en el CoNac pero es rechazado sin que nadie explicará por qué. Es en el año 2003 que se cierra la primera forma jurídica de la agrupación por sugerencia de José Gregorio Rodríguez y esta vez se registra como una Asociación Civil sin fines de lucro lo cual le permitió tener acceso a los recursos del estado a través de subsidios y financiamientos de proyectos.
                 Aparecen como miembros en la nueva forma Jurídica  Carlos Mujica, Soviet Singh, Ángel Román, José G. Rodríguez, Jorge Velarde, Maria A. Tortolero y Julio Uzcátegui. Quedó conformada por un grupo que de una forma u otra ha sido vanguardia del teatro en el Municipio Bejuma y eje Occidental con un trabajo multidisciplinario que incluye la narración oral, el teatro para niños, las pantomimas, los zancos y las artes ciercenses; extendiéndose a las comunidades más desasistidas en todos los municipios del estado. Más adelante a todo el territorio a nivel Nacional. Incluso con la agrupación tuvo Julio la oportunidad de salir del país y estar en el plano Internacional como lo fue su participación en el Festival Cervantino Popular del C.L.E.T.A Agosto 2004.
                 Con la agrupación Altuequi tuvo la oportunidad de participar en distintos escenarios en Festivales en todo el país. Por ello es reconocido por muchas de las figuraras del teatro nacional.

                 Al no haber culminado sus estudios recibe la propuesta de sacra la licenciatura a través de la Misión Cultura, lanzada por el gobierno revolucionario en el año 2006 con el fin de acreditar y reivindicar a los cultores. Julio entra en la Misión y comienza sus estudios universitarios en educación a través de la Universidad Simón Rodríguez. En varias oportunidades participó en congresos nacionales como vocero del estado Carabobo de los activadores de la Misión Cultura. En el año 2011 egresa de La Misión Cultura, obteniendo el título de licenciado en Educación Mención Desarrollo Cultural. 
                 En el año 2008 participa en el III Congreso Nacional de Teatro y allí surge la idea de crear una Red para asociar a los teatreros a nivel nacional y poder impulsar el movimiento teatral en todos los rincones del país. Nace entonces la Red Nacional de teatro y Circo  de Venezuela de la que Julio pasa a ser miembro del equipo directivo a nivel nacional. Desde allí impulsa varios proyectos que tienen que ver con la formación y con la producción de espectáculos y Festivales. Julio es el principal impulsor del Primer Festival de Circo realizado en Carabobo en el año 2012.
                 Para el año 2013 realiza un convenio con el Ministerio del Poder Popular para la Cultura y coordina la Misión Cesar Rengifo en los estados Carabobo,

Su familia
      Julio Uzcátegui tuvo una primera esposa Rosa Victoria Martínez con la que tuvo dos hijas Daniela y Lucia. En el año 2014 se separan y julio se marcha a vivir por poco tiempo en casa de su madre.
Actualmente vive en la ciudad de Valencia con su actual compañera Anaveliz Becerra y su bebé Isabella. Trabaja para el Ministerio de Educación desempeñándose como especialista en el área de teatro.
Ha iniciado un nuevo proyecto en el que fusiona el arte circense, los títeres y el teatro con su nuevo grupo Teatro y Títeres la Silueta.


REFERENCIAS
Autobiografía realizada para la Misión Cultura en el año 2007
Perfiles. Periódico regional Dicho y Hecho
Entrevista a julio Uzcátegui 2008
Testimonios de José Gregorio Rodríguez.

Biografía Julio Uzcátegui Descarga PDF