TEATRO DE CALLE
Una
de las manifestaciones artísticas más antiguas es precisamente el teatro, ya
que tiene su origen en los rituales religiosos primitivos con los que el ser
humano comunica a sus congéneres ciertos valores relacionados con la
convivencia. Por su puesto no existían en ese momento las grandes estructuras
dispuestas para la realización de esas actividades, sino que se realizaban a
cielo abierto. Mucho tiempo después se comenzaron a construir los edificios
destinados a albergar este tipo de espectáculo para la apreciación de gente
privilegiada.
En
Europa occidental las manifestaciones teatrales crecen bajo el manto de la
iglesia católica tal vez tratando de hacer participes a los fieles de la
historia sagrada con estrategias más dinámicas que la lectura. Fueron los
templos, espacios propicios en los que se celebraban estas actividades. Sin
embargo, un teatro profano comienza a crecer en las calles de los pueblos y
ciudades, en las plazas e inclusive en los mismos pórticos de las iglesias. Una
de las primeras fiestas en las que el teatro salió a la calle fue el carnaval,
así mismo las representaciones de la pasión de Cristo: el viacrucis.
En
Venezuela existe un movimiento de teatro de calle que tuvo gran auge en los
años 70 y sin embargo, teatreros de diferentes estados, entre ellos Pedro
Maldonado, del conocido grupo Comediantes de Mérida, aseguran que en la
actualidad, el teatro callejero en
Venezuela está en crisis.
Pocas
son las agrupaciones que se dedican a este tipo de teatro. Hay que resaltar que
por la deficiencia de salas existentes en nuestro país se han abordado los
espacios no convencionales, pero lo que se ha hecho es llevar el teatro de sala
a la calle.
El
teatro de calle amerita una dramaturgia específica, es decir la obra debe ser
concebida desde el principio para la calle. Así mismo, existen elementos que
son característicos del teatro callejero: los zancos, las máscaras, el fuego,
la acrobacia, los malabares, la improvisación.
Esta
disciplina te permite el contacto directo con el público, que en el acto se
encuentra física, social y espiritualmente más cercano a los actores. Esto exige
gran preparación para el abordaje de situaciones que surgirán de los
espectadores y se incorporarán en la obra.
Indudablemente este tipo de teatro tiene mayor impacto
social y logra apropiarse con facilidad del imaginario colectivo. Los
personajes populares, las historias y anécdotas de la comunidad, las quejas
sociales son recogidas y reflejadas a través de la puesta en escena como lo
hacían los Juglares de la Edad media.
En
Carabobo se cuentan con los dedos de las manos (y sobran dedos) las agrupaciones
que han logrado mantenerse en esta disciplina. Una de éstas es la agrupación
Altuequi con veintidós años cumplidos experimentando con diferentes elementos
que se incorporan al teatro en los espacios abiertos: la narración oral, las
pantomimas, el títere y las artes circenses.