martes, 27 de marzo de 2018

EN EL DÍA MUNDIAL DEL TEATRO


TEATRO DE CALLE


            Una de las manifestaciones artísticas más antiguas es precisamente el teatro, ya que tiene su origen en los rituales religiosos primitivos con los que el ser humano comunica a sus congéneres ciertos valores relacionados con la convivencia. Por su puesto no existían en ese momento las grandes estructuras dispuestas para la realización de esas actividades, sino que se realizaban a cielo abierto. Mucho tiempo después se comenzaron a construir los edificios destinados a albergar este tipo de espectáculo para la apreciación de gente privilegiada.
            En Europa occidental las manifestaciones teatrales crecen bajo el manto de la iglesia católica tal vez tratando de hacer participes a los fieles de la historia sagrada con estrategias más dinámicas que la lectura. Fueron los templos, espacios propicios en los que se celebraban estas actividades. Sin embargo, un teatro profano comienza a crecer en las calles de los pueblos y ciudades, en las plazas e inclusive en los mismos pórticos de las iglesias. Una de las primeras fiestas en las que el teatro salió a la calle fue el carnaval, así mismo las representaciones de la pasión de Cristo: el viacrucis.
            En Venezuela existe un movimiento de teatro de calle que tuvo gran auge en los años 70 y sin embargo, teatreros de diferentes estados, entre ellos Pedro Maldonado, del conocido grupo Comediantes de Mérida, aseguran que en la actualidad, el  teatro callejero en Venezuela está en crisis.
            Pocas son las agrupaciones que se dedican a este tipo de teatro. Hay que resaltar que por la deficiencia de salas existentes en nuestro país se han abordado los espacios no convencionales, pero lo que se ha hecho es llevar el teatro de sala a la calle.
            El teatro de calle amerita una dramaturgia específica, es decir la obra debe ser concebida desde el principio para la calle. Así mismo, existen elementos que son característicos del teatro callejero: los zancos, las máscaras, el fuego, la acrobacia, los malabares, la improvisación.
            Esta disciplina te permite el contacto directo con el público, que en el acto se encuentra física, social y espiritualmente más cercano a los actores. Esto exige gran preparación para el abordaje de situaciones que surgirán de los espectadores y se incorporarán en la obra.
            Indudablemente  este tipo de teatro tiene mayor impacto social y logra apropiarse con facilidad del imaginario colectivo. Los personajes populares, las historias y anécdotas de la comunidad, las quejas sociales son recogidas y reflejadas a través de la puesta en escena como lo hacían los Juglares de la Edad media.
            En Carabobo se cuentan con los dedos de las manos (y sobran dedos) las agrupaciones que han logrado mantenerse en esta disciplina. Una de éstas es la agrupación Altuequi con veintidós años cumplidos experimentando con diferentes elementos que se incorporan al teatro en los espacios abiertos: la narración oral, las pantomimas, el títere y las artes circenses.

           

           
           



sábado, 17 de marzo de 2018

EL PAPAGAYO QUE NO TENÍA COLA


Hace mucho tiempo por las calles de Bejuma, en uno de esos días cuando la brisa sopla intensamente, de pronto me encontré con un papagayo que cabeceaba de lado a lado pues le faltaba algo de cola.
         Ese papagayo se llamaba José Luis y tenía unas ganas enormes de querer volar hasta lo más alto del mundo. –Cálmate muchacho!!!, mira que para poder volar alto, lo primero que tienes que hacer es alargar tu cola y listo- le dije yo con la certeza que tiene alguien que ha hecho muchos papagayos en su vida.
         El papagayo entonces me miró y me dijo- Tranquilo, ya entendí- y sin más se alejó y comenzó a buscar como alargar su cola para volar alto y sereno por los aires vallealtínos.
         Al poco tiempo lo volví a ver allá en Montalbán, y me contó que estaba siguiendo mis consejos y que ya tenía guardado, algunos recortes de cuentos, teatro, mimos, títeres, música, danzas, monólogos y performance. Y que solo faltaba ordenarlos para poder alargar su cola de una vez por todas,
         Así que un día entre muchos hacedores de papagayos comenzamos a ordenar aquella cola y cuando estuvo lista, nuestro amigo papagayo comenzó a elevarse alto y sereno, no solo por los valles altos sino por muchos rincones de nuestra tierra Venezuela
         Otro día y por pura casualidad me lo encontré en Valencia, estaba muy mugroso pero también muy contento y entonces me aclaró –Tranquilo Pío, esto es solo arte, cuando termine, volveré a lucir mis colores radiantes de siempre- y así fue, gracias a dios.
         En otra oportunidad me lo encontré en Miranda, y por fin estaba volando alto, así como él quería y al verme me dio un abrazo y me dijo- Gracias amigo, por tus consejos y los consejos de otros hacedores de papagayos hoy estoy volando alto, sereno y radiante- y yo solo le dije -tranquilo para eso estamos, eso sí, ten cuidado que a veces la brisa sopla más fuerte de lo debido y eso es peligroso.
         Ha pasado un tiempo pero ayer volví a Miranda y mientras caminaba por sus calles de pronto me encontré con Juan Carlos Pinto, Juan Carlos López, José Gregorio Rodríguez, Chiche, Ángel Román y otros amigos papagayeros que con pedazos de cordel, veradas rotas y trozos de papel en la mano, me dieron la terrible noticia- Pío. A José Luis, el papagayo que le faltaba cola, hace poco, se le reventó el cordel y sin más se ha ido para siempre- Entonces las lagrimas llenaron de silencio aquel momento,
         Lo curioso es que esta mañana, el Peñuzco amaneció repleto de papagayos y todos pero todos volaban en recuerdo de José Luis, el papagayo que le faltaba cola, pero que después con empeño y dedicación voló alto, muy alto. Y hoy es una estrella que alumbra el camino de todo los soñadores de sueños del mundo.

Cuento escrito por mi amigo Robinson Dávila "Pio Lara", en diciembre de 2010. En memoria de José Luis Rodríguez Ochoa (+10/12/2010), teatrero, payaso, cuenta cuentos, poeta, músico que anduvo por estos Valles Altos de Carabobo