miércoles, 14 de septiembre de 2016

BIOGRAFÌAS DE LOS VALLES ALTOS DE CARABOBO


 JOSÉ LUIS RODRÍGUEZ OCHOA
José Luis Rodríguez Ochoa, nacido en Bejuma (19/09/1974-10/12/2010) era un actor, director, productor y dramaturgo de los Valles Altos de Carabobo. Fue además formador en las artes escénicas, payaso, cuenta cuentos, serenatero, compositor y declamador. Fue miembro de la Agrupación Teatral Reflejos y del grupo de narración oral Bejuma Cuenta un Cuento. En el municipio Miranda fue el fundador de la Agrupación Teatral Salto Atrás.
Siempre descalzo
Nacido en el sector conocido con el nombre El Surtidor, en el municipio Bejuma, del estado Carabobo. Nació – como siempre lo dijo- en la cama donde dormía su madre. Hijo de María Ochoa, experta y reconocida cocinera popular y del canta autor de música llanera Rafael Rodríguez, quien es conocido en el medio artístico como “El Jinete de la Copla”. José Luis se jactaba siempre de sus padrinos que según contaba eran Rafael Martínez, “El Cazador Novato” y Reina Lucero, conocida artista del Folclor venezolano.
Nunca negó que fue un “niño problema”. Desde muy pequeño se iba a la calle con los más grandes de la cuadra, entre los que se contaba su hermano Orlando. Visitaban seguido los ríos y pozos más emblemáticos, donde muy temprano aprendió a nadar. Entre esos lugares disfrutaba de la “Laguna Las Palmas”, “las Siete Cataratas” y el “Traga varas”, todos hoy en día con acceso restringido. El Traga varas era un pozo con poco diámetro pero con unos seis o siete metros de profundidad. José Luis solía lanzarse desde una gran piedra a unos cinco metros de altura ante el asombro de todos.
Se puede decir que nunca fue aficionado a la escuela, se aburría muy rápido y terminaba inventando alguna travesura que le valía un castigo y en más de una ocasión la expulsión de la escuela. Así, siendo un niño aun tuvo que sacar el sexto grado en el nocturno, el sistema para adultos en la Unidad educativa Miguel Marín. Contó siempre a manera de chiste que en la escuela básica José Ignacio Pulido las maestras se pelaban para no dar clases en el grado que a él le tocaba cursar.
Sus padres se separaron muy temprano, cosa que le afectó mucho y que recordaría siempre. Posteriormente cuando nació su hija decía: “No voy a hacer lo que hizo mi papá, porque los hijos crecen rápido estés o no estés.”
De niño lo recuerdo siempre descalzo, pata en el suelo sin que le diera pena, deambulando por las calles de Bejuma con pantalones cortos y su franela rota, tumbando mangos o esperando el momento justo para hacer alguna maldad.
La rebeldía
Como pudo llegó hasta el liceo y fue inscrito en el Ciclo básico Combinado Arturo Michelena, donde encontró grandes amistades. En el primer año conoció a uno de sus más grandes amigos de esa época. Jorge Torres, quien hoy en día es profesor de música de la universidad de los Andes.
José Luis tenía un fuerte liderazgo, por su carisma, por su atrevimiento y por su cabeza dura, condición está que le hizo ganar el apodo de “Bufalo”. En cierta ocasión, unos estudiantes de quinto año le quitaron una pelota de goma con la que estaban desarrollando un partido en el patio. No pasó mucho tiempo antes de que José Luis y Jorge Torres alborotaran a todo su salón de clases y armados con pedazos de madera, tubos y piedras salieron a recuperar la pelota. El incidente no pasó a mayores gracias a la intervención del Director Elias Rojas, quien logra frenar el enfrentamiento. Los comentarios sobre el incidente se corrieron rápidamente y así creció la fama de José Luis entre los estudiantes y entre los profesores.
Crecía en tamaño, en peso y en rebeldía. Nunca evitó una pelea, y el mismo provocó unas cuantas para sacarse alguna espina que tuviera pendiente. Fracasando nuevamente en sus estudios y por los repetidos actos de indisciplina es retirado del liceo e inscrito en la Escuela Técnica Carlos Sanda, de la parroquia Canoabo. Allí se reencuentra con un antiguo amigo, Wilger “Vive” Robleto, quien en oportunidades lo secundaría en las peleas callejeras y en las escapadas hacia el río La Toma y la represa.
Finalmente nada lo retiene en el sistema educativo formal y termina “desertando”. Continua metiéndose en problemas cada vez más grandes y en un momento se vió obligado a portar un inmenso cuchillo de carnicero que disimulaba en su pantalón, con el fín de defenderse si quedaban algunas cuentas pendientes por allí.
Rema
Rema, era un grupo juvenil surgido en el seno de la iglesia parroquial san Rafael de Bejuma, impulsado por un sacerdote peruano que llegó a finales de los ochenta. Este sacerdote atraía a muchos jóvenes con sus propuestas que rompían los esquemas, con su guitarra, tocando Stairs Way to Heaven, de Led Zepelin o con su malas palabras después de recibir una falta en un juego de futbol sala.
En julio de 1989 entramos a una reunión de Rema, se realizaban todos los domingos a las siete de la noche. Allí, José Luis, como él mismo reconoció, recibió mucha influencia de personas como Tobías Tortolero (Pintor, dramaturgo y teatrero), Cesar Rios (Pintor), Igsy Guillen (Coordinadora del grupo, con habilidades en la pintura y en la dramaturgia), entre otros. En ese grupo, comienza a participar en dramatizaciones sobre la vida cotidiana, parábolas y textos de la iglesia.
Influenciados por la visita a Bejuma del grupo Apocalipsis (del Hatillo), con la obra “La Crucifixión”, nace en Bejuma un nuevo grupo que copia el estilo y las técnicas del grupo hatillano. Reflejos, coordinado por Alberto Khouri, figura notable en la iglesia de Bejuma por el impulso que daba a los proyectos juveniles, se convierte entonces en un nuevo espacio para experimentar y aprender con el teatro como un instrumento para la evangelización. José Luis, que siempre fue reacio con las religiones, pero muy dado hacia lo espiritual siempre fue muy cercano con este grupo.
La Formación Teatral
Aunque se puede decir que como cualquier teatrero de estas zonas, José Luis era un autodidacta; hubo varios talleres fundamentales en su formación. El primero de ellos, un taller de cuenta cuentos, dictado por Robinson Dávila (Pio Lara) en el año 1993. Es importante resaltar que José Luis reconoce que este es uno de los talleres (quizá el más importante) que logró impactar su vida, pues a partir de aquí siente la necesidad de leer y escribir. Su primer cuento y el más conocido fue “El Samuro Vegetariano”, la historia de un pequeño zamuro que no comía carroña sino que prefería los vegetales. Se integra, entonces, al grupo Bejuma Cuenta un Cuento”, junto a Aníbal Pérez, (teatrero, coordinador general del grupo Reflejos y productor general del espectáculo Semana Santa en Vivo), Carlos Mujica (Poeta y narrador oral), Julio Uzcátegui (Titiritero, zanquero, fundador de la Agrupación Cultural Altuequi) y José Rodríguez (Teatrero y docente).
Ese mismo año recibe un taller de teatro de parte de la Agrupación La Huella, en un programa que dirigía a talleres a todos los municipios del estado Carabobo. En esta oportunidad el Taller es dirigido por Jorge García, quie era además profesor de teatro en la escuela Ramón Zapata. De ese taller resultó el montaje Erase una vez un rey, texto original del grupo Chileno Alleph. Se forma entonces la Compañía Experimental de teatro Aficionado (CETA) y participan en el segundo festival de Teatro promocionado por La Huella y organizado por la casa de la cultura de Montalbán. Recibe por su trabajo actoral en el papel de Watusi, una mención especial y es reseñado en la revista “Mascaras” que dirigía Arcadio Padrón.
En la apertura del Festival actua en una pieza escrita por Antonio Coromoto Osorio, escritor y presidente del Ateneo de montalban. La obra contaba parte de la historia dl municipio, José Luis vestido de heraldo da apertura al festival atravesando el pueblo sobre un caballo.
En el año 1994 es contratado por la secretaría de Cultura del estado Carabobo y asignado como promotor a la Casa de la cultura de Montalbán. Dicta varios talleres y logra reclutar nuevos integrantes para el proyecto CETA. Poco tiempo después por asuntos personales es trasladado como promotor a la Casa de la Cultura de Miranda (municipio Bejuma), allí es recibida por Noris Briceño, su coordinadora y nueva jefa. Abandona forzosamente el grupo CETA de Montalbán que al poco tiempo desaparece.
Mientras tanto en Bejuma, participa año tras año en los montajes del grupo Reflejos, al principio bajo la dirección de Alberto Khouri y posteriormente bajo la Coordinación de Aníbal Pérez y la Dirección de José Rodríguez. En el espectáculo Semana santa en Vivo asume distintos roles destacándose entre ellos en su faceta de actor.
Para el año 1994 organiza en Miranda el III Festival de Teatro Aficionado promovido por la Huella y presenta a su nuevo grupo integrado por jóvenes liceístas. “Salto Atrás” es el nombre de la nueva agrupación Mirandina que sería en adelante referencia obligada para hablar del teatro en los Valles Altos. En ese festival se presentan con la obra “Los Hombres de Negro”, escrita por el joven Emil Cabello. Por su puesto la dirección estuvo a cargo de José Luis. Más y más jóvenes se acercan y da inició a un taller experimental donde conoce a quien sería uno de sus mejores amigos en esta nueva etapa, Alexis Henríquez, su estudiante y amigo. Alexis es en la actualidad el director del teatro de la Universidad nacional Experimental de los Llanos Ezequiel Zamora en Barinas. Sería el quien lo acompañaría en sus nuevos proyectos artísticos, en sus parrandas y secundaría sus ideas.
Cuenta Alexis que durante el taller, apenas conociendo a José Luis, noto que por terminar tarde su jornada se quedó sin autobús para regresar a Bejuma, entonces le ofreció hospedaje por esa noche. José Luis con su carisma y su espíritu servicial se metió a todos en el bolsillo y se quedó viviendo allí cuatro años como uno más de la familia.
Para el grupo Salto Atrás escribió las obras “Noche de Animas”, la historia de dos personas que viven en el campo y se cuentan historias de aparecidos. En el estreno participaron Guillermo Díaz, Juan Carlos López y Alexis Henríquez. Esta obra fue presentada en el Festival de Teatro de Flor Amarillo (Valencia) organizada por la Fundación Tres de Bastos. Con esta obra recibe un reconocimiento como actor Novel del estado Carabobo.
Al año siguiente participa en el festival con otro texto escrito por él: “Flora y Ceferino”, basado en la canción de Alí Primera. En esta se refleja la visión política y su posición frente a las injusticias sociales. Con esta obra quiere mostrar la realidad de los pobres en Venezuela que morían desamparados. “Es una tragedia, no hay final feliz para los pobres”. La obra recibe elogios de Arcadio Padrón haciendo una buena critica por la profundidad del mensaje que se enviaba al público.
Escribió además varios monólogos entre los que se destaca El Espejo, que trataba sobre un hombre atormentado por la culpa por causa de un accidente de tránsito donde muere su esposa. Otro texto que llevo a las tablas fue “Parentesco”, un monologo que muestra un loco que tiene intermitencias de lucidez y locura. Este espectáculo lo presentaba en espacios abiertos sin previo aviso, por lo que la gente es engañada y en principio supone que el actor es un loco de verdad. Con éste participó en el Festival Internacional de las Artes organizado por la Alcaldía de Valencia. Tuvo como escenario las afueras del Teatro municipal, terminaba de presentarse la agrupación Performance Dada y dentro del teatro iniciaba la obra Romeo y Julieta, una versión de una compañía brasileña.
Logra acaparar la atención del público y de las autoridades de la Alcaldía entre las que se destaca Francisco “Paco” Cabrera, alcalde para ese momento. La presencia de José Luis por su apariencia de loco y por no estar anunciado en la programación del festival alertó a toda la seguridad. Sin embargo entendieron que era solo un monologo. Llueven los flashes de las cámaras José Luis Saca un cuchillo y comienza su monologo al grito de ¡Parentesco! ¡Parentesco!...Las gotas me atraviesan como miles de lanzas…
Al día siguiente su fotografía en la primera pagina de la prensa carabobeña y entre los titulares decía: “Renace la vida nocturna en Valencia.
De regreso en Bejuma sus coordinadores inmediatos solicitaron su renuncia por haberse ido sin permiso a esa presentación. José luis en un acto de rebeldía renuncia a la Secretaría de Cultura del estado.
Esta presentación le costó su trabajo, pero al mismo tiempo le valió la invitación al Festival de teatro de la Amistad de los países Bolivarianos, realizado en Bailadores, estado Mérida, organizado por el Maestro Giorlando Conde, otra figura del teatro venezolano quien había visitado Bejuma en varias oportunidades.
Las Serenatas
Otra faceta fundamental en su vida fue la de serénatero, una práctica ya prácticamente desaparecida pero que en los años noventa, por la condición de pueblo de estos municipios, permitía su práctica sin termo a la inseguridad. La hora propicia era la madrugada y se acompañaba de sus amigos, su guitarra de cuerdas de metal y una botella que nunca faltaba. Como buen serenatero, solía ser muy enamorado y llegaba a pretender a varias féminas al mismo tiempo, a quienes llevaba serenatas en la misma noche. Sus canciones preferidas eran las de Nicola Dibari, solia cantar las versiones en español y en italiano. Llego a componer varias baladas que cantaba en las serenatas. Las más conocidas fueron “Ana María”, canción a la que cambiaba el nombre convenientemente y “El Ocaso”, escrita para un amor que tuvo en Montalbán.
La Política
Fue un hombre de izquierda, sin ningún tipo de apego por los bienes materiales, supo hacer trabajo comunitario voluntario pues lo aprendió desde su actividad cultural, tenía gran sensibilidad por las injusticias sociales. Entrando a la década del 2000 conoce a Eduardo Sequera (quien ya había sido alcalde de Miranda) y lo acompaña en su actividad partidista.
En estos mismos años se enamora y comienza su vida de pareja con María Elena Villalobos, quien se convirtió en su compañera y le daría una hija más adelante.
En el año 2004 viaja a Cuba para formarse como luchador social. Durante su estadía allí gana popularidad entre los estudiantes y los profesores. Se destaca en las actividades culturales y compone la canción “Dale Comandante”. Es invitado a cantarla en el teatro Karl Marx de la Habana, donde tiene el privilegio de conocer y estrechar la mano de Fidel Castro, a quien dedica la canción.
Al regresar de Cuba, comienza a trabajar en su próximo monologo, un homenaje a Alí primera, haciendo una recopilación y síntesis de sus discursos y una selección de canciones. El monologo es presentado en diversas partes del país y durante una actividad en Caracas conoce al Grupo Madera a quienes elogia durante la interpretación de Tin Marín.
Para el año2006, con Eduardo Sequera como Alcalde es llamado para que asuma la presidencia del Instituto Municipal de Cultura. Allí, influenciado por un movimiento cultural surgido en Bejuma y luego de una revisión de la norma legal que rige el desarrollo de la actividad cultural del instituto, propone una reforma de la ordenanza. Esto no gustó mucho a algunos directores de la alcaldía. Por diferencias políticas deja el instituto.
En el año 2007 participa en la fundación de la Televisora comunitaria Miranda, proyecto encabezado por Ángel Flores “Yayo” y Wilmer Sánchez. José Luis Asume la coordinación del Departamento de Dramáticos e inicia una nueva serie de talleres con nuevos jóvenes. Este mismo año nace su hija María de los Ángeles Rodríguez Villalobos.
El Educador
Como formador en las artes escénicas su método se basaba en la percepción que el actor tenía sobre su entorno, el manejo de la energía y el desarrollo de la conciencia más allá de la lógica aparente que domina este plano. Estas pautas las tomó de su interés por lo esotérico que lo llevo a investigar a través de su propia experiencia y de la lectura. Trataba siempre de desarrollar su espiritualidad más allá de las religiones, pero él sabía que de cada religión se puede aprender algo.
Sus últimos años los dedicó a la docencia del inglés. Enseñaba en una institución privada, siempre investigando para tratar de hacer su trabajo más efectivo, trató de diseñar un método para que los jóvenes aprendieran de una manera práctica y con facilidad.
Una Contada Para Despedirlo
Desde antes de los 30 años desarrollo un tipo de diabetes, él ya sabía que tenía cierta predisposición genética pero eso no lo detuvo para comer todo lo que le provocaba. Aún después del diagnostico no tuvo control sobre su consumo.
Todos los fines de semana visitaba Bejuma para ver a su padre, a quien ayudaba en pequeños trabajos de la casa. Así mismo no dejaba de pasar por casa de sus primos para conversar y recordar la infancia.
En el mes de diciembre de 2010 enferma de improviso y amerita ser hospitalizado, había sufrido una especie de infarto intestinal y fue sometido a una operación de emergencia en el Policlínico Bejuma. Quien lo opera es el doctor Moisés castellano y advierte que puede que no soporte la operación porque tenía muy elevada la glucosa. José Luis logra superar la operación, pero el diez de diciembre muere por un paro respiratorio.
Esa noche para su despedida en pleno sepelio se organizó una contada. Sus amigos Robinson Dávila “Pio Lara”, Juan Araujo “Chiche” y José Rodríguez, acompañados por Juan Carlos López y Alexis Henríquez lo despidieron entre tragos de ron y cuentos.
El pueblo completo estaba consternado por la repentina muerte de José Luis, que era por su carisma, por sus ocurrencias y por su espíritu de servicio muy querido por todos. Entonces las calles se llenaron de estudiantes, teatreros, amigos, vecinos, serenateros, parranderos, cultores, familiares y sonó la música de Alí Primera que acompañó la marcha hasta el lugar de la siembra.
Muchas son las anécdotas de las cosas que hizo José Luis por acá por los Valles Altos de Carabobo, más temprano que tarde habrá que escribirlas todas. Le escribo para que se nombre, porque como dice un amigo boliviano, lo que se nombra no se muere.


REFERENCIAS Y FUENTES
Revista Mascaras. Año 3. N° 6- Octubre de 1994. Dirección Arcadio Padrón. Valencia, estado Carabobo.

Entrevista realizada a José Luis Rodríguez en el municipio Bejuma para archivos de la Agrupación Altuequi en el año 2010.

Entrevista telefónica a Alexis Henríquez. Agosto de 2016

Entrevista telefónica a Juan Carlos López. Agosto de 2016

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