miércoles, 24 de agosto de 2016

Religare


Cuando en los años noventa entre por primera vez a un conversatorio de la nueva Gnosis me llamó mucho la atención la explicación que hacían allí acerca de las religiones. Explicaban que la palabra religión viene del término latino religare, que significa volver a unir (re= de nuevo, ligare= unir). En este caso, volver a unir el alma con la divinidad. Éste, según ellos, sería el objetivo de las religiones.
Recuerdo que las reuniones periódicas de la Gnosis se hacían, en esa época, los días jueves y los temas giraban en torno a las prácticas para despertar conciencia de quiénes éramos, que misión se cumplía en la tierra y de las cosas “sobrenaturales” que éramos capaces de hacer. Todo se realizaba a través de una práctica de meditación, visualización, ensoñación.
Para ese entonces algunos católicos ya comentaban la existencia de una secta satánica en Bejuma. Yo visitaba la iglesia católica y los jueves no dejaba de ir a la Gnosis. Anteriormente ya había hecho pequeños estudios de la biblia con amigos cristianos (de los que los católicos llamaban protestantes), también lo había hecho con los Testigos de Jehová, quienes me parecen más metódicos y consecuentes en el asunto de estudiar las escrituras.
Para esa misma época leí el libro de Mormón y algo del Bhagavad-guita, además de que estaba muy animado con las conversaciones con unos amigos que practicaban el budismo (a quienes algunos movimientos cristianos también se han referido como satánicos). Estos budistas, por su parte no me presentaron el budismo como una religión sino como una forma de vivir.
Posteriormente me relacioné con santeros y espiritistas (no son lo mismo y a veces los confunden). Cómo mi curiosidad me domina no pude evitar conversar con ellos sobre el tema para tratar de entender sus doctrinas. No han faltado entre mis amigos y conocidos quienes desprecian a todas las religiones y se definen ateos o agnósticos (yo no les creo totalmente esa postura).Con ellos también he hablado y piensan que las religiones son inventos humanos en el afán de tener domino sobre sus congéneres.
Por supuesto que me leí los libros de Conny Méndez y otros libros “esotéricos” de los que popularmente llaman “metafísica”. Después apareció la nueva era y sus mezcolanzas espirituales, aparecían más y más libros de autoayuda. Era fácil convertirse en Rosacruz suscribiéndote a través de una revista.
Luego llegaron mis amigos creyentes de los extraterrestres, presencié varios avistamientos (aunque no se bien que era lo que estaba viendo) y estaba convencido de que me vendrían a buscar en cualquier momento para llevarme a “Ganimedes” (libro que también leí en los noventa).
Finalmente leí un libro que se llama “Las Religiones Que Nos Separan” y estuve rondando el ateísmo (tampoco me lo creí).
A todos mis amigos creyentes y no creyentes, religiosos o no, ateos o no, cristianos, católicos, seguidores del libro de Mormón, testigos de Jehová, budistas, Hare Krisna, santeros, espiritistas, new age, gnósticos, musulmanes, judíos… me alegra que estemos en Venezuela y no nos matemos por estos asuntos. Un día deberíamos reunirnos todos y compartir un rato tomándonos un café o tal vez algo más cargado si lo prefieren.

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